Murió Menéndez, un genocida ensañado con el movimiento obrero

Hoy  murió un símbolo de la trágica noche que enlutó Córdoba. Luciano Benjamín Menéndez falleció en el Hospital Militar, bajo los cuidados que garantiza el sistema sanitario, consumido por una enfermedad, tras enfrentar 13 condenas por cientos de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.

menendez2

El genocida deja una huella de asesinatos, torturas, violaciones, saqueos, atentados y robos de niños que quedarán marcados en la piel de la sociedad cordobesa. Su presencia en la provincia como jefe de Tercer Cuerpo de Ejército y responsable de los campos de concentración, tortura y muerte, fue la sentencia de miles de compañeros militantes sindicales, políticos, sociales y religiosos, comprometidos con la realidad de nuestro país, así como la defensa de los trabajadores.

Este personaje siniestro tuvo particular ensañamiento con los trabajadores, los activistas y los miembros de la resistencia sindical, sobre los que tenía el mandato de domesticar esa insurgencia que había transformado a Córdoba en la vanguardia del movimiento obrero nacional.

Se fue sin dar a conocer dónde están los restos de miles de sus víctimas desaparecidas, ni del destino actual de aquellos niños cuya identidad fue robada. Quizás uno de sus peores crímenes.

No actuó solo, y muchos de sus cómplices civiles aún se mantienen impunes, usufructuando el retroceso político, económico y social que generó su funesta figura.

En este día, la CTA Autónoma abraza a cada una de las víctimas de este genocida, y a sus familias, y se compromete a continuar la lucha para revertir su legado.